UNA PRESENCIA VERDADERA

Mi nombre es F.A.tengo 42 años y soy del Perú, lo primero y más importante es decir que soy padre de familia de 3 lindas mujeres que Dios ha traído a mi vida, estoy casado y en la actualidad vivo en Barcelona (ESPAÑA) porque mi esposa es Catalana y con ella nos conocimos en Lima hace ya 10 años.

Cuando tenía solo 17 años por los años 1990 y 1991 me encontraba en misa un domingo por la tarde como habitualmente hacia cada domingo pero de repente esa misa fue particularmente especial porque en la comunión vi a 4 misioneras de aspecto extranjero con un pañuelo (velo) en la cabeza y vestidas con largas faldas y camisa blanca, me quede intrigado porque percibí en ellas al momento de recibir la comunión de que estaban educadas en un bello y a la vez cuidado gesto al sacramento de “Jesús eucaristía”. Este aparecer me despertó una gran curiosidad y hasta el preguntarme y estas hermanitas de ¿dónde viene?.

Después de 6 días me llama en aquel entonces mi párroco de la parroquia de Santa Maria Magdalena en Pueblo Libre donde yo participaba activamente y me dice: Fabio han venido unas hermanas aspirantes de un carisma nuevo a querer colaborar y acompañar a los grupos juveniles que tenemos y he pensado en ustedes, después de la misa del domingo te las presento. Mi sorpresa fue que aquellas eran las novicias de las Servidoras de la Presencia de Dios.

Aquí empezó una relación de amistad y de convivencia cristiana maravillosa para mi primero con ellas que me enseñaron y mostraron su carisma hasta toparme con la obra Puntos Corazón, con las casas en la Ensenada (Los Olivos) y Barrios Altos, me presentaron a jóvenes que en su mayoría venían de otros países y se pasaban 12, 16 o 24 meses de misión con los más pobres, acompañándolos y mostrando lo que es la COMPASION, palabra que por primera vez escuchaba gracias a este carisma con el que me encontré.

Los años siguientes fueron intensos en vivencias, encuentros y amistad, me hice amigo de algunos jóvenes misioneros que se les llamaban: AMIGOS DE LOS NIÑOS, con ellos por citar a dos: Benito y Rafael pude experimentar como Cristo se vale de las personas para cumplir uno de los mandatos más bellos del evangelio: Dejad que los niños vengan a mí.

No me cabía en la cabeza que personas que aparentemente tienen la vida resuelta lo dejen todo por venir a ser uno más entre la pobreza y el duro entorno de violencia que existe en los estos barrios marginales de Lima, yo me sentía incapaz de estar a su altura y veía que ellos podían resistir su misión básicamente por dos cosas: la comunión eucarística y la oración entre laudes, vísperas y completas que hacían diariamente; aquí también fui educado e introducido a la oración universal de la Iglesia que antes nunca había vivido y experimentado.

Podria citar muchos ejemplos mas de todas las cosas vividas que pase con los Amigos de los Niños, pero lo mas importante creo que fue el hecho de entender que a Jesus se le sigue con la vida entera, aquí las Servidoras también tuvieron mucho que ver conmigo, acompañándome en mi juventud con las dudas e ímpetu de un joven de parroquia que no quería solo entender la iglesia como un problema prohibitivo sino que buscaba un compromiso total y completo con el Señor en todo lo que hacía, desde la universidad, amigos, familia, pareja, diversión, etc.

Para mí la obra de PUNTOS CORAZON son rostros concretos con los que he podido crecer en la FE y amar más a Cristo, después de estos dos amigos pasaron muchos otros y alguna amiga de la Parroquia se animó, dio un paso en su vida cristiana y se fue de misión hasta el Senegal (Mariela), hasta hoy recuerdo su rostro cuando volvió y nos dio testimonio de todo lo que había vivido en su misión. Una de las cosas más impactantes para mí fue escuchar que tuvo que aprender a comer con la mano porque culturalmente era la manera que tenían de comer en el barrio donde realizo su misión.

Hoy que trabajo y vivo mi fe con mayor certeza puedo decir que PUNTOS CORAZON y los amigos de los niños transforman vidas y corazones, yo sigo teniendo contacto con estos amigos que menciono, viven en Francia y están ambos casados con hijos pero aquellos años no pasaran nunca desapercibidos por su cabeza, como lo fue para mí. Gracias a esta obra después conocí otros amigos que hoy son mi Familia que es COMUNION y LIBERACION, actualmente esa es mi casa, mi carisma y la obra en la cual estoy adherido; y por la cual (sin temor a equivocarme) soy la persona que soy actualmente, con error, pecador, humano y sobretodo PERSONA.

Barcelona, Mayo 2016