Puntos Corazón es parte de mi vida, de mi historia pasada, de mi presente y de mis proyectos de vida aun no realizados. Dios ha sido muy generoso conmigo de haber puesto tanta gente en este camino junto a este movimiento. Como punto de partida fui de voluntario a Colombia, al punto corazón de Bucaramanga en el año 2004 al 2005.

Digo como punto de partida, porque aun el camino continúa, mi corazón aprendió amar la vida a través de la Iglesia, por medio de los niños y los amigos mas necesitados que me tocó encontrar en aquel país.

Dios me ha dado la gracia de poder vivir todo aquello que sucedió en Colombia, todo este carisma de la compasión que me atrapó en mis días de hoy, a cada hora, a cada minuto con mi familia, con mis compañeros de trabajo. Rescatando lo bello de cada encuentro, las gracias de cada día que vamos descubriendo, los pequeños detalles para hacer sentir bien al otro, la presencia, la amistad como un regalo en este tiempo tan loco para el mundo, el corazón dispuesto, la fe mas concreta y no tan sentimentalista, todos frutos de este camino.

Esta familia espiritual con la que camino, desde la amistad me hace “permanecer” en este amor a la Iglesia, me siento un privilegiado de poder seguir caminando, y no haberme hecho a un costado. Al contrario, mi amor por Dios ha crecido.

Ojala mis palabras escritas en estas líneas sean leídas por quien verdaderamente toma en serio este deseo de seguir adelante, abrazando la vida entera de todos los que hemos aprendido amar mas . Me siento tan libre y tan cierto gracias a Puntos Corazón.

Cordialmente.-

J.M.

Fraternidad San Maximiliano Kolbe